Publicado: 21 de Junio de 2017

Ahora que el verano está a la vuelta de la esquina, es posible que haya pensado en cambiar la iluminación de su piscina y tenga la cabeza hecha un lío. Nosotros le ayudaremos a escoger la iluminación LED para su piscina.

La iluminación LED está revolucionando nuestras vidas, y una de las cosas en concreto es la iluminación para piscinas: 

  • Menos consumo y más iluminación.
  • Más longevidad de la bombilla.
  • Nueva tecnología RGB para nuestra piscina.

A continuación le daremos un repaso al tipo de instalación y a los diferentes tipos de luz que podremos conseguir con la tecnología LED:



Existes diferentes formas de iluminar una piscina: de forma exterior o de forma interior (subacuático).


El primer método se hace generalmente con proyectores situados al rededor de la piscina. Estos proyectores van directos a 220V y pueden ser de cualquier color de luz: Cálido, neutro, frío y (lo más divertido) RGBW.


El segundo método es el más interesante. La iluminación se puede colocar en forma de plafón de superficie dentro de la piscina o encastrado, también, dentro de la piscina. Por lo general, la iluminación que se usa para iluminar nuestra piscina suele ser de bajo voltaje (12V) y baja intensidad. Un dato importante a la hora de comprar un/a bombilla/plafón que va a estar sumergido es que tiene que tener una protección IP68.


El plafón de superficie suele escogerse por encima del otro cuando no hay una instalación eléctrica preparada en la piscina: los cables suelen estar a la vista. Y, además, están fijados con unos pocos tornillos a la pared de la piscina.


El plafón de encastrar se escoge cuando ya hay una instalación preparada en la piscina: los cables van escondidos detrás de la pared de la piscina y llegan hasta el controlador (opcional) y luego hasta el transformador. El tipo de bombilla que se coloca en este método se llama PAR56.


Al igual que los proyectores de exterior, la iluminación sumergible para piscina puede ser: Cálida, neutra, fría y RGBW.